11 de noviembre de 2011

“Si yo nunca lo hago, pero hoy...”, o reflexiones sobre la auto-justificación

Debe ser una de las frases más utilizadas para justificar vulneraciones a los principios de la seguridad vial. Poco por detrás del «yo controlo, tío».

Es una frase con cierta gracia, porque viene a significar que el conductor en cuestión nunca jamás faltaría a la corrección,... pero esta vez en particular concurrían circunstancias extraordinarias que hacían imposible cumplir los preceptos habituales.

No voy a negar que pueden existir situaciones en que seguir las normas habituales no sea lo más adecuado. Por ejemplo, si algún día me persigue un monstruo de tres cabezas, cincuenta metros de altura y con ganas de comerse a editores de blogs, no dudéis que le pisaré bien fuerte al pedal e ignorar cualquier límite de velocidad.

El peligro de este tipo de justificaciones, en mi modesto entender, es en donde situar el umbral de lo que es extraordinario. Uno puede caer en la tentación de convertir lo extraordinario en ordinario, encontrando siempre motivos para hacer una nueva excepción más. Y, si eso ocurre, entonces lo realmente extraordinario sería encontrar situaciones normales.

¿Qué es extraordinario y qué no?
Es difícil de decir. Uno siempre está tentado de considerar sus circunstancias personales como un caso singular digno de la máxima consideración. Sin embargo, el resto de seres humanos pueden discrepar en la clasificación. Por ejemplo, no dudo que aquellos de vosotros que estéis acostumbrados a los gigantes de triple sombrero pensaréis que mi ejemplo de hace dos párrafos es más bien soso.

Además, la consideración de extraordinario puede cambiar con el tiempo para una misma persona. Porque siempre vemos el mundo a través del prisma de nuestra experiencia. Si una vez decidimos tomar la decisión de saltarnos las normas habituales, por algo que en su momento consideramos buen motivo; entonces nos estamos condicionando a nosotros mismos a repetir la elección.

La explicación es muy simple. Recordaremos que en una situación similar decidimos hacer una excepción, y que la cosa va bien. Armados con este refuerzo positivo, la próxima vez no nos será tan difícil tomar la decisión de saltarnos un poco el reglamento. Y eso quiere decir que, desgraciadamente, haremos excepciones con mayor facilidad, quizá cuando las circunstancias no fueran tan extremas como la primera vez.

Y así, poco a poco, convertiremos un comportamiento que era excepcional en nuestro modus operandi habitual. Y, sin embargo, seguiremos diciendo (¿incluso pensando?) que nunca hacemos eso, que nosotros no somos así. Pero en ese caso concreto había una circunstancia especial que aconsejaba tomar ese atajo moral y saltarnos la norma… excepcionalmente.

Al escribir todo esto, no puedo evitar pensar la capacidad de excusarse que tiene el ser humano. Hay un monólogo que lo expresa muy bien, hablando de la fidelidad. Empieza afirmando que hay personas que opinan que no es ser infiel un flirtear inocentemente con otras personas. Otros van más allá, y piensan que un simple beso es correcto siempre que no llegue a las sábanas. Otro grupo de personas incluso opina que si la eyaculación no se produce dentro del cuerpo, entonces no han sido infieles… porque hay gente con un poder de auto-justificación impresionante.

Volviendo a la seguridad vial, el súmmum de la auto-justificación ocurre cuando las excusas se emplean después de una colisión. Y, de esto, puedo hablar en primera persona. El protagonista de mi primer incidente vial (y, cruzo los dedos, único hasta el momento) justificó haber pasado el stop sin mirar porque estaba buscando a una churrera en el otro lado (sic). «Te lo cuento para que no pienses que voy como un loco», me dijo.

Porque, seguro, él nunca pasaba los Stops sin mirar ni detenerse. Jamás. Pero aquella mañana de domingo era especial, porque su hijo adolescente no podía dormir después del after sin unos churros. Situación extraordinaria donde las haya… juzguen ustedes.
Fuente: Circula Seguro.

10 de noviembre de 2011

Aprender a conducir 'a una cierta edad'

Al hilo del hilo que han colgado en la sección Respuestas de Motorpasión sobre a qué edad debería retirarse el permiso de conducir (si no le habéis echado un ojo, hacedlo por favor, que hay algunos planteamientos impagables – el primero, el del lector que inicia el debate) me ha venido a la cabeza una anécdota muy repetida en la formación de conductores.

Veréis, os explico un detalle. No sé por qué, pero por las autoescuelas, ya hace tiempo que pasan más futuros conductores de una cierta edad (futuras conductoras salvo alguna excepción, para ser precisos) que locuelos chavalines a punto de abrirse camino por la vida . Y el caso es que los mayores suelen plantear algunas especificidades que no dejan de ser curiosas.

Cualquiera con dos dedos de frente pensará que las capacidades psicofísicas de una persona, a según qué edades, ya van de bajada, por lo que coordinar las ideas con los movimientos puede costarles lo que no está escrito.
Y tendrán razón quienes así piensen, aunque para contrarrestar ese problemilla basta con calcular que su tiempo de reacción será algo mayor de lo normal.  

La indecisión“, dirá otro. Con la edad, las personas tienden a aturullarse y acaban por liarse, de manera que no atinan con las complicadas situaciones que les depara el tráfico.

Bien, es cierto que con la edad la concentración se suele ir de excursión y que las cosas nuevas cuestan de comprender, y más si se juntan todas a la vez. Pero ese problemilla no es nada que una buena libreta, un boli que escriba, unas técnicas adecuadas y unas cuantas toneladas de paciencia no puedan resolver. Ah, y mucho interés por parte de la persona que está aprendiendo, claro, que también eso es primordial.
Así pues, lo de la indecisión tiene sencillo remedio.

Lo que en realidad tira para atrás a muchas personas es el miedo. No el miedo específico a conducir, no. El miedo, sin más. El miedo a perder algo si tienen un problema al volante, un miedo que los jóvenes no sufren de igual manera porque al no haber vivido tanto no sienten que tengan tanto que perder. Sencillamente no tienen tanta conciencia de riesgo, una conciencia de riesgo que a los mayores les sobra.

Si además la persona en cuestión, normalmente de género femenino y ya entrada en años, ha tenido la mala suerte de vivir junto a uno de esos cafres que durante tantos años se han estilado en nuestro país, el miedo se mezcla con la falta de autoestima, y eso sí que cuesta de remontar. Ahí sí que hace falta mucha, mucha paciencia por parte de todos, y la firme convicción de que la motivación es vital para el aprendizaje… y para vivir.
Además, y curiosamente, uno de los mayores problemas que se encuentran los futuros conductores de una cierta edad, ligado de forma permanente al miedo como si fuera la cara oculta de la luna, es la testarudez. Por mucho que les digas cómo se hacen las cosas, tiran al monte cual cabra campestre porque están ya acostumbrados a toda una vida de hacer de su capa un sayo, y cambiar eso cuesta un riñón y parte del otro. A veces es hasta divertido ver cómo pasan de uno, máxime porque sé que con el tiempo las aguas vuelven al cauce… convenientemente redirigidas, claro.

No, no les es nada fácil. Y a estas personas las admiro por su coraje, pero…
Un consejo para jóvenes que no se plantean lo de aprender a conducir: mejor ahora que más tarde, que la vida da muchas vueltas y no se sabe cómo acabará, y no lo digo sólo yo: lo dicen mis alumnas de una cierta edad con el regusto agridulce que da el triunfo de obtener el permiso… tras haber pasado tantos apuros

Fuente: Circula Seguro

8 de noviembre de 2011

Los motociclistas fallecidos en accidente se redujeron a la mitad en octubre

Los motociclistas muertos en accidente de tráfico el pasado mes de octubre se redujeron a la mitad con respecto al mismo mes del año pasado, al pasar de 34 fallecidos en 2010 a 16 en octubre de este año, según estadísticas de la Dirección General de Tráfico (DGT).


Además, desde enero y hasta el pasado 31 de octubre, perdieron la vida en las carreteras 214 motoristas frente a los 217 del año pasado.
       
Son datos que se han puesto de manifiesto durante unas jornadas sobre siniestralidad en las dos ruedas organizadas por el RACC, clausuradas hoy por el director general de Tráfico, Pere Navarro.
       
El responsable de la DGT ha destacado el descenso sostenido del número de motociclistas fallecidos desde 2007, un 39 por ciento menos, a pesar del aumento del parque de motocicletas.
       
El 70 por ciento de los accidentes de moto se registran en zona urbana, aunque el porcentaje se invierte en el número de víctimas mortales, ya que tres de cada cuatro perdieron la vida en carretera.
       
Además, casi la mitad de los fallecidos en ciudad, conducían motos de más de 500 centímetros cúbicos.
       
Navarro ha vaticinado que en un futuro no muy lejano las víctimas mortales en motocicleta quizá representen un tercio del total de fallecidos en accidentes, debido por un lado al uso masivo de este medio de transporte y a la mejora constante de la seguridad de los automóviles.
       
El director de la DGT ha considerado que los retos del futuro pasan necesariamente por la implantación masiva de elementos de seguridad como el ABS y por un mayor control en las importaciones de motocicletas de países como China, vehículos, en algunos casos, de baja calidad y con deficientes medidas de seguridad.


Corte de carretera entre Fuente La Higuera y Navalón


La empresa COPASA  UTE Encina-Mogente, ha remitido un escrito al Ayuntamiento de Enguera en el que comunica lo siguiente:




" Excmo Sr.
La empresa UTE ENCINA-MOGENTE, como empresa adjudicataria y contratista principal, por parte del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), para la obra: Construcción del Nuevo Acceso Ferroviario de Alta Velocidad de Levante, Madrid-Castilla La Mancha- Comunidad Valenciana -Región de Murcia. Tramo: Nudo de la Encina-Játiva. Fase I. Subtramo: Nudo de la Encina-Mogente.

EXPONE:
1º.- Que para la ejecución de las obras arriba mencionadas ha sido necesario realizar una estructura en el PK 605+400 de la nueva plataforma ferroviaria, para dar paso superior a la carretera local de Fuente la Higuera en dirección a Navalón.
Que el día 9 de Noviembre de 2011, se van a realizar unos trabajos de verificación topográfica sobre el paso superior.


COMUNICA:
1º.- A los efectos oportunos, que se cortará el tráfico de la carretera local de Fuente la Higuera en dirección a Navalón el miércoles día 9 de noviembre de 2011 a las 09'00 horas hasta las 14'00 horas.

2º.- Se habilitará un acceso para vehículos de emergencia convenientemente señalizado según plano adjunto."

Por tal motivo, desde esta Policía Local, se solicita que mañana miércoles durante el horario indicado, se procure no transitar por dicha carretera local, con el fin de no entorpecer las labores de la Empresa y evitarse molestias.

Gracias por su colaboración.

7 de noviembre de 2011

"Circulando.es", educación vial en la red y en las aulas

Si hay un aspecto importante en la educación vial en el que nunca insistiremos lo suficiente es la necesidad de que sea una formación en la que participen todos los agentes educadores. Docentes, familias, instituciones, medios… deben estar ahí, y esa educación vial debe desarrollarse en todos los ámbitos. Sólo de esta manera la educación vial será una experiencia que los niños irán interiorizando poco a poco, desde la teoría y la práctica, con elementos motivadores que trascienden la educación formal.

Y esto es exactamente lo que se propone el Instituto de Seguridad Vial de la FUNDACIÓN MAPFRE con su web circulando.es y con su Campaña Escolar. Hoy vamos a repasar algunos de sus puntos esenciales.

Circulando en torno a docentes, niños y familias
La página circulando.es se asienta en tres pilares. Uno son los docentes, a los que se orienta el site Profesores y seguridad vial, del que os hablamos cuando nació. En él pueden encontrarse recursos para utilizar en el aula e información sobre actividades de educación vial que pueden realizarse en colegios. También se proporciona información sobre legislación, actualidad, estadísticas y experiencias en torno a la seguridad vial. La página está abierta a la participación de todos los agentes educadores y se nutre de los comentarios de los usuarios, con la intención de convertirse en un punto de intercambio de ideas y experiencias.

Los otros dos pilares de circulando.es son los niños y sus familias. Para los menores hay dos sites específicos: Los más pequeños y seguridad vial, para niños de 3 a 5 años, y Niños y seguridad vial, para los que tienen entre 6 y 11 años. En las dos páginas hay juegos interactivos adaptados a estas edades, vídeos y actividades. Los niños pueden entretenerse así mientras aprenden seguridad vial a través de dibujos animados o de juegos online.

La página Niños y seguridad vial cuenta además con un Rincón de lectura en el que se aúna la educación vial con la promoción de la lectura. En esta sección se proponen libros que ayuden a una formación como peatones, viajeros y conductores y se contribuye al fomento de la lectura en general, porque uno de los aspectos esenciales para formar ciudadanos más seguros es potenciar la autonomía, la reflexión y la capacidad para aprender a aprender, competencias todas que se trabajan a través de la lectura.

Ambas páginas son adecuadas para la navegación en familia, ya que es interesante que los padres se impliquen y acompañen a sus hijos en su aprendizaje. Además, existe una tercera web, Familia y seguridad vial, de la que os hablamos a finales de octubre, dirigida directamente a los progenitores, donde se dan consejos a padres y madres para velar mejor por la seguridad vial de sus hijos y se proponen actividades para realizar con ellos.

La Campaña Escolar de circulando.es
Junto a esta batería de iniciativas online existe también una Campaña Escolar para fomentar la enseñanza de la educación vial en los centros docentes. El programa, que se desarrollará durante el curso 2011/2012 en Sevilla, Zaragoza y Madrid, está dirigido al segundo ciclo de educación infantil, los tres ciclos de primaria y los dos de secundaria.

Como os avanzamos en septiembre, cada aula adscrita a la Campaña Escolar recibirá una propuesta trimestral de dinamización de la educación vial acorde con su nivel formativo. Así, en educación infantil se recurre a actividades con payasos y cuentacuentos, en primaria se introducen actividades en soporte digital, en secundaria se trabaja con iPads, por citar algunos ejemplos.

En todos los niveles se dispone de libros creados expresamente para esta campaña escolar y actividades que ayudan a asimilar los conceptos de seguridad vial que se plantean en estos libros a través del trabajo de las competencias básicas. El programa hace especial hincapié en la competencia social y ciudadana, la competencia en comunicación lingüística y la competencia para aprender a aprender.

Todos los materiales de la campaña escolar también estarán disponibles online, por lo que el círculo entre internet y las aulas, lo digital y lo presencial, se cierra y se retroalimenta. Del mismo modo debe cerrarse el círculo de docentes, familias y niños para que la educación vial esté integrada en la experiencia diaria y dependa tanto de la formación escolar como de lo que se aprende fuera de clase.


La acera, la "casa" del peatón

Recuerdo de cuando era pequeño el concepto de «casa». No importa la perrada que otro zagal quisiera hacerte, que con tal de tocar algo y decir «eh, ¡esto es casa!», no le quedaba más remedio que cejar en su malévolo empeño y esperar pacientemente a que uno abandonara la seguridad. No sé si en todas partes se dirá igual, pero con un nombre u otro seguro que el concepto existe en cualquier pandilla de mocosos.

Pues bien, una de las primeras cosas que se nos explican cuando aprendemos las bases de seguridad vial que nos permitirán desenvolvernos en el mundo adulto es que la acera es casa. Y, como en el juego, si nos alejamos de ella, nos arriesgamos a que nos pillen. Aunque si lo que nos pilla es un coche, perdemos algo bastante peor que una partida al pilla-pilla.

Sin embargo, siempre hay quien se salta las normas. Recuerdo más de una ocasión en que, estando abrazado al árbol que marcaba la casa, un pillastre me asió fuertemente la camiseta gritando «tú la llevas». Las discusiones consecuentes, con argumentos tan de peso como «te he tocado una milésima antes de que llegaras a la casa», solían decidirse con el democrático método de «gana el primero que haga sangre al otro».
Ese es, más o menos, el mismo método que puede utilizarse para dirimir quien gana cuando es un vehículo el que se salta la norma de «la acera es casa». Sin embargo, como la mayoría de ocasiones en el colegio, la pelea dista de ser justa.

La lista de casos típicos es interminable. Muchos podéis pensar en los ciclistas urbanos. Concepto relativamente moderno en nuestras ciudades, que si bien por un lado son un canto de esperanza al futuro de nuestro planeta; por el otro, siguiendo la metáfora colegial, (algunos) son como los chicos marginados en su clase que se ceban en alumnos de cursos inferiores para desahogarse.
Pero yo quería centrarme en otro caso, donde los peatones están (estamos) aún en más desventaja. Concretamente, me refiero a la salida de aparcamientos y garajes.

En estos lugares suelen concurrir dos factores arquitectónicos que los convierten en realmente peligrosos. En primer lugar, normalmente las salidas son tan angostas que el conductor no tiene visibilidad sobre el mundo exterior hasta que él mismo se asoma por la salida. Y, debido a que la mayoría de vehículos a motor tienen un morro más bien generoso, si el conductor asoma por la salida, la carrocería ya está invadiendo gran parte de la acera.

En segundo lugar, muchas de estas salidas están detrás de una pronunciada cuesta. Especialmente en aparcamientos o garajes colectivos de las comunidades de vecinos. La mayoría de nosotros afrontamos tamaña pendiente con un fuerte acelerón, de forma que la inercia nos ayude a vencer la gravedad (dos leyes fundamentales de la Física enfrentadas, cual luchadoras en el barro).

Aunque útil para superar el desnivel, ese ímpetu puede ser harto peligroso a la hora de irrumpir a la parte de la vía pública reservada para los peatones. Especialmente, combinada con la dificultad para atisbar las zonas de la acera que no estén directamente en frente de la puerta.
Debo decir que, por lo general, a nadie se le ocurre pasar por una acera a la carrera. Todo el mundo sabe que debe parar para mirar. O, cuanto menos, reducir. No obstante, la combinación de los factores anteriores con la sempiterna dejadez para con los detalles suele causar que la detención no se haga en el lugar más seguro.

Si en semáforos y Stops, por lo general, somos bastante pocos disciplinados a la hora de detenernos en el sitio correcto, y eso que hay unas gruesas líneas blancas que indican claramente la posición ideal… ¿cómo vamos a pararnos justo antes de salir de un garaje si ni siquiera hay esa línea? Al menos, normalmente no está.

Huelga decir lo que debería ser el sentido común para todos. Ante la imposibilidad de ver hasta invadir la acera, la única opción compatible con la seguridad de los peatones es realizar la invasión necesaria, y sólo la necesaria, a paso de tortuga. Tan lento que, de aparecer sin avisar, el golpe que se llevaría la más frágil de las abuelas no le ocasionaría ningún daño, ni le haría perder el equilibrio.

Sin duda, imaginar que nuestra abuela está en la acera que estamos a punto de importunar es una buena táctica. O, en caso de tener retoños, podemos imaginar que están jugando en las cercanías, y que en cualquier momento pueden aparecer corriendo detrás de una pelota. Porque si tu hijo está jugando al lado de tu garaje, ¿verdad que no saldrías tan a lo bestia?

6 de noviembre de 2011

La Comunidad Valenciana, en alerta por rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora


  • Gobernación mantiene la alerta naranja por viento en la provincia de Castellón
  • Además, ha activado el nivel 3 de preemergencia por riesgo de incendios
  • Se prevén chubascos débiles, que serán localmente moderados en el interior


El temporal de viento que hasta hace 24 horas se limitaba a la provincia de Castellón se ha extendido a toda la Comunidad Valenciana. La Agencia Estatal de Meteorología ha activado la alerta amarilla en todo el territorio, a excepción de algunos puntos del norte donde se ha elevado hasta nivel naranja.


Por su parte, la Conselleria de Gobernación, a través del Centro de Coordinación de Emergencias autonómico (CCE), mantiene para la preemergencia por vientos fuertes (nivel naranja) en la provincia de Castellón, por rachas que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora.

Además, ha decretado para este domingo el nivel 3 de preemergencia, que representa el riesgo máximo de incendios forestales, en la provincia de Valencia, mientras que Castellón mantiene la alerta activada el sábado.

Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se esperan chubascos débiles, localmente moderados en el interior, menos probables en el sur y viento moderado con intervalos fuertes y rachas que pueden alcanzar los 90 kilómetros por hora en Castellón y los 70 km en el resto. Asimismo, se ha activado la alerta amarilla por temporal marítimo en el norte de esta provincia.

Gobernación ha comunicado la situación meteorológica a los organismos de emergencia y servicios públicos para que estén preparados y adopten las medidas preventivas que consideren necesarias.

El nivel 3 de alerta de incendios forestales prohíbe hacer cualquier tipo de fuego, incluso en las zonas recreativas autorizadas.