He aquí una de esas cosas que todos hacemos y que
no somos consciente del riesgo que estamos asumiendo. El jefe médico del SAMU
061 en Baleares, Iñaki Unzaga Ercilla, informa de que si salta el airbag
mientras llevas cómodamente las piernas apoyadas en el salpicadero, “te puedes
partir, literalmente, en dos partes”.
En una entrevista concedida a Crónica
Balear, Iñaki Unzaga ha señalado que no es difícil que el airbag salte ya
que no es preciso que se produzca un gran accidente para que ocurra. Si salta
mientras tú estás tranquilamente con las piernas estiradas sobre el salpicadero
aplastará tu cuerpo contra el respaldo del asiento y tu cuerpo se flexionará en
dos partes, como si se tratara de una hoja de papel que se dobla por la mitad,
y las rodillas impactarán contra tu pecho de tal manera que tus pies quedarán
por encima de tus orejas.
Lamentablemente, las carreteras de las islas ya se
han cobrado una víctima mortal por un accidente de este tipo.
El jefe médico ha informado de que, si esto te
ocurre, lo que se te va a producir es una rotura de las extremidades
inferiores, una rotura de pelvis (diástasis), daños en el tórax (fractura
costal y neumotórax) y una luxación y fractura posterior de cadera junto a una
probable rotura de columna. “Esto supondría quedarte minusválido o morir.
Además, la rotura de pelvis te producirá una hemorragia interna por la que
podrías morir en muy poco tiempo” informa el jefe médico.
Además de las lesiones óseas, si el airbag se
dispara también sufrirás lesiones orgánicas internas, ya que se producirá un
accidente de alto impacto contra tu cuerpo. Todo esto conllevará posibles
lesiones en el hígado, en los riñones, estallidos y derrames en el abdomen
exterior, incluso roturas abdominales con víscera vuelta.
Colocar las piernas de esta manera en el coche es
muy habitual en verano porque suelen utilizarse chanclas y se descalzan los
pies –mientras que en invierno, debido al uso de zapatos, no suele hacerse-
pero de cuya gravedad casi nadie es consciente.
Iñaki Unzaga también advierte de otro gesto muy
común y muy peligroso: conducir con un brazo fuera de la ventanilla. “Nos hemos
encontrado con una gran cantidad de amputados por esta razón. Se trata de algo
muy grave” reconoce. Si tienes un accidente mientras tienes el brazo fuera de
la ventanilla, un impacto contra cualquier superficie podría arrancártelo. Si
tu coche vuelca y tu brazo queda atrapado entre la puerta y el suelo mientras
el coche se desplaza varios metros tras el impacto, automáticamente la
carretera se convertiría en una “carnicería”.
El jefe médico del SAMU 061 de Baleares, también
recuerda que conducir con chanclas es peligroso porque “es un calzado que no
tiene cierre posterior y se te puede quedar el pedal enganchado entre el pie y
la chancla”. Según sus declaraciones, de esta manera pierdes capacidad para
frenar bien y puedes llegar a estampar tu coche fácilmente. “También se te
puede quedar el pie enganchado entre la chancla y el pedal apretando el
acelerador. Nos hemos encontrado bastantes casos así”, asegura.
Unzaga nos recuerda otra imprudencia muy común,
esta vez entre los motoristas: ir con chanclas, pantalón corto y camiseta. “Si
te caes de la moto, te quemas de arriba hasta abajo; se te levanta toda la
piel” informa. La mayoría de la gente desconoce todo esto, y en verano se
convierte en una práctica muy común y muy peligrosa.
Asegura que los usuarios de motos pequeñas, por su
parte, suelen llevar la correa para abrochar el casco dos o tres dedos
colgando, sin ajustar. “Si se produce un impacto, el casco sale volando,
por lo tanto, es lo mismo que no llevar casco” señala.
La mayoría de accidentes con lesiones de este
último tipo ocurren en trayectos cortos donde la gente se confía y no se ajusta
bien, o no se abrocha, el casco. Ha hecho especial hincapié en sus
declaraciones en los que van <> en la moto: “En caso de
accidente, siempre sufre más el que va atrás. Esto se debe a la inercia
cinética de la moto que, al chocar, eleva la parte de atrás y te escupe de la
moto”.
Seguro que después de esta entrevista, nos lo
pensaremos dos veces antes de hacer según qué cosas en la carretera.