Las redes sociales son la principal causa de distracción de conductores y peatones en vías urbanas e interurbanas. La tecnología facilitó mucho la rutina, pero también aparición nuevas problemáticas no previstas durante los procesos de desarrollo. Es el caso de la relación con el móvil, un vínculo que ha derivado en una clara dependencia irracional hacia un aparato que, mal utilizado, puede poner en peligro la vida de sus usuarios y de quiénes les rodean. La subordinación es tal que ya se ha empezado a hablar de “nomofobia” (del inglés, no mobile phone phobia), un trastorno que hace referencia al miedo que sienten cada vez más personas a permanecer sin móvil, entonces estoy influye en los usuarios de las vías.
El CONDUCTOR Y EL MÓVIL
El 25% lo hace para gestionar el GPS, el 19% para contestar a los mensajes de Whatsapp, el 13% consulta y responde sus correos electrónicos y un 12% lo coge para grabar, hacer fotos o gestionar sus redes sociales. Toda una temeridad teniendo en cuenta que más de 530.000 conductores reconoce haber sufrido un siniestro vial (de mayor o menor grado) como consecuencia del uso de estos dispositivos.
EL PEATÓN Y EL MÓVIL
Caminar con las manos y la mirada puesta en el móvil por la ciudad también es un peligro En solo diez años, la cifra de atropellos ha aumentado un 28% como consecuencia de las distracciones que provoca el uso indiscriminado de estos aparatos. El 63% lo utiliza para hablar por teléfono, el 55% envía Whatsapps mientras camina, el 39% escucha música y el 31% realiza fotos/videos o gestiona sus redes sociales. Entonces debes pensar que no hay nada tan urgente como tu propia seguridad durante los desplazamientos. Espera a llegar a tú destino para consultar mensajes, llamadas noticias, etc. Párate en un lugar seguro para responder a llamadas y mensajes, no cruces un paso de peatones mirando el móvil y, sobre todo, controla el volumen de la música si caminas con auriculares (siempre a un nivel bajo, que te permita escuchar el entorno y permanecer alerta).
